Recién comenzaba la clase, el profesor organizaba su escritorio, mientras los alumnos le hacían preguntas con marcado interés. Otros alumnos iban llegando más tarde, todos saludaban al profesor, luego un saludo discreto a sus compañeros para no interrumpir la conversación. Se ubicaban en sus lugares y comenzaban a tomar notas, pues el tema que se estaba tratando era interesante y complejo.
Un alumno entra, cabeza en alto,mirando a lo lejos, no hace contacto visual con el docente y se dirige a sus compañeros. Permanece de pie mientras saluda efusivamente a algunos y pregunta en voz alta por los apuntes de otra asignatura y la fecha de la próxima prueba. En el acto la clase cambia, todos hablan, nadie atiende al profesor. el centro de atención es únicamente el alumno que acaba de llegar.
Todos se dirigen a él, el profesor siente que algo no está bien, pero no puede precisarlo.
Al fin el docente recupera el control y comienza a explicar un tema nuevo. Todos atentos, no pierden palabra y con mirada atenta siguen los datos de la pizarra.
Todos...menos uno; si, el alumno recostado en su silla, piernas estiradas, se arregla el cabello mientras mira por la ventana.
De pronto interviene ¡ resulta que ya conoce el tema ! el docente facilita su intervención pero él va soslayando la situación y no agrega nada importante... pero insiste en que hay un nuevo método que es mejor: ¿no lo conoce usted, profesor ? agrega, mientras mira a sus compañeros.
En este corto relato, vemos todos los signos del manipulador, y los iremos examinando rápidamente:
Un alumno entra, cabeza en alto,mirando a lo lejos, no hace contacto visual con el docente y se dirige a sus compañeros. Permanece de pie mientras saluda efusivamente a algunos y pregunta en voz alta por los apuntes de otra asignatura y la fecha de la próxima prueba. En el acto la clase cambia, todos hablan, nadie atiende al profesor. el centro de atención es únicamente el alumno que acaba de llegar.
Todos se dirigen a él, el profesor siente que algo no está bien, pero no puede precisarlo.
Al fin el docente recupera el control y comienza a explicar un tema nuevo. Todos atentos, no pierden palabra y con mirada atenta siguen los datos de la pizarra.
Todos...menos uno; si, el alumno recostado en su silla, piernas estiradas, se arregla el cabello mientras mira por la ventana.
De pronto interviene ¡ resulta que ya conoce el tema ! el docente facilita su intervención pero él va soslayando la situación y no agrega nada importante... pero insiste en que hay un nuevo método que es mejor: ¿no lo conoce usted, profesor ? agrega, mientras mira a sus compañeros.
En este corto relato, vemos todos los signos del manipulador, y los iremos examinando rápidamente:
- no hay contacto visual, el mensaje es "te ignoro" , tampoco hay saludo, pero el profesor no le reprocha nada porque el manipulador parece estar distraído.Sin embargo, el efecto de ser ignorado afecta fuertemente la autoestima y la duda lleva a una confusión desestabilizadora: ¿ se olvidó de saludarme, está enojado conmigo?
- se desmarca del grupo: todos sentados, el de pie.
- se apropia del lugar: él habla, él exige, a él hay que atenderle.
- Se desmarca nuevamente al sentarse, se sienta diferente a todos, se manifiesta excesivamente relajado ( como si estuviese en la sala de su casa! )
- No parece prestar atención. Los mensajes son varios, el profesor ya no sabe que pensar : es mi clase muy aburrida ? no soy claro ?
- "él sabe más" , habla, opina; menciona fechas, lugares, términos técnicos, etc. Pero presionado por quien sí sabe, abandona la conversación.
- Pone en duda el saber de otros, continuamente.
Quizás no parezca un caso grave, pero estas fueron las primeras telarañas que tejió nuestro manipulador, al cabo de un año los resultados fueron desvastadores para el grupo y el cuerpo docente.
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